La compañía British Petroleum ha reconocido que las operaciones para taponar con lodo y cemento la fuga de crudo que contamina las aguas del Golfo de México, denominadas “top kill”, habían fracasado.
Fracasa el último intento para tratar de poner fin al derrame de petróleo en el golfo de México, tal y como ha reconocido la petrolera BP, que intentará ahora un nuevo método. “No hemos podido detener el flujo”, reconoció el director de operaciones de la petrolera, Doug Suttles. “Hemos tomado la decisión de pasar a la siguiente opción”.
BP había intentado bloquear la salida de fuel inyectando lodo pesado. La operación, que comenzó el pasado miércoles, era la primera de este tipo que se intentaba a tanta profundidad, 1.500 metros. En total, la compañía inyectó 30.000 barriles de lodo y efectuó tres intentos distintos de bloqueo de la tubería con basura como cubos de plástico, neumáticos usados y pelotas de golf para taponar la tubería.
video.publico.es

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